El I Congreso Internacional sobre Biodiversidad y Agricultura, celebrado este mes en Jaén, ha cerrado su primera edición con un balance altamente positivo, consolidándose como una cita de referencia en el ámbito agroambiental. Durante cuatro intensas jornadas este foro ha reunido a cerca de 170 asistentes, entre expertos científicos, profesionales del sector agrario, representantes institucionales y miembros de la sociedad civil, en un espacio común de diálogo y reflexión sobre el futuro del campo. Esta iniciativa ha sido impulsada por la organización SEO/BirdLife en el marco del proyecto LIFE Olivares Vivos+.
La ciudad de Jaén, elegida como sede por su papel estratégico en el ámbito del olivar y la innovación agraria, se ha convertido así en epicentro internacional del debate sobre la integración de la biodiversidad en los sistemas productivos. El congreso, celebrado del 14 al 17 de abril, ha tenido como objetivo principal demostrar que la producción agrícola y la conservación del entorno natural no solo son compatibles, sino interdependientes.
Uno de los aspectos más destacados ha sido la elevada calidad de las ponencias y las mesas de trabajo. Investigadores de primer nivel, junto a profesionales del sector, han aportado una visión rigurosa y aplicada, basada en evidencias científicas y experiencias reales. Las intervenciones han abordado cuestiones clave como la sostenibilidad de los modelos agrarios, la resiliencia frente al cambio climático o el valor económico de la biodiversidad, generando un debate enriquecedor y orientado a la acción.
De la teoría a la acción
Además, el congreso ha sabido combinar el análisis teórico con ejemplos prácticos, especialmente a través de iniciativas como el modelo “Olivares Vivos”, que demuestra cómo la recuperación de la biodiversidad puede traducirse en una mayor rentabilidad para los agricultores. Este enfoque ha reforzado la idea de que el conocimiento científico debe transferirse de manera efectiva al territorio para producir cambios reales.
El alto grado de participación alcanzado con este foro es reflejo del creciente interés por este tipo de encuentros donde confluyan ciencia, agricultura y políticas públicas. Más allá de las cifras, el verdadero éxito radica en la capacidad del congreso para generar sinergias y establecer redes de colaboración entre distintos actores. Jaén se posiciona así como un referente en la construcción de un modelo agrario más sostenible, en el que la biodiversidad deja de ser un reto para convertirse en una oportunidad.


